La tendencia de renovación constante es una agradable y loable intención, parte integral de la filosofía corporativa que generalmente resulta ser falsa por una serie de cuestiones ajenas a los deseos de quienes la impulsan. En su momento el radio y la televisión sufrieron problemas de conceptualización y entendimiento por parte de los anunciantes, el público simplemente lo usaba, la gente adopta los medios mucho más rápido que las marcas, como usuarios finales no precisamos de estadísticas y retornos de inversión comprobados para adoptar una costumbre o producto nuevo, de ahí que los anuncios resulten efectivo y las corporaciones multimillonarias sean exitosas ofreciéndonos productos a través de ellos, mientras muchas de estas corporaciones se cuestionan aun si aplica o no hacer incursiones en internet y las nuevas tecnologías, mientras intentan determinar formulas equiparables a los sistemas conocidos en medios tradicionales sobre medios alternos que poco o nada tienen en común con lo que enseñan en mercadotecnia, comunicación y finanzas en las universidades, todos los demás seguimos adoptando lo que sigue y buscando las ofertas nuevas, esperando que las marcas nos alcancen y en muchos casos resolviendo “necesidades” nuevas con implementaciones propias.

De pronto resulta obvio pensar que es en estos nichos mercado y en estos momentos de oportunidad donde surgen muchas empresas nuevas que ya serán obsoletas en el futuro, pero que por ahora son impulsadas por un par de usuarios expertos que detectan temprano las necesidades y tendencias de los “early adopters” carentes de opciones en productos y servicios dentro de estas plataformas.

Hace algunas semanas un alto ejecutivo de una reconocida televisora nacional, admitía que no han encontrado la formula para explotar Internet y que finalmente no es un negocio para ellos, situación que refleja de manera clara la posición nacional ante los nuevos medios, esta situación podrá resultar cierta de manera aislado, lo que no significa que sea verdad, Internet es un negocio multimillonario, las herramientas están ahí, la tecnología existe, la gente lo usa y en los modelos adecuados paga por los servicios que prefiere, además de que la publicidad encuentra caminos nunca antes imaginados: medibles, específicos, comprobados, en Internet todo es posible, pero se requieren estrategias claras para alcanzar metas concretas, la mayoría de las implementaciones corporativas carecen de ambos elementos las mas de las veces y es sólo con el tiempo que se resuelve de manera más orgánica una necesidad natural del usuario que finalmente es satisfecha por alguna oferta de marca.

Por otro lado y para poner más divertida la situación en México, llegar tarde a la fiesta es una enfermedad nacional, igual nos quedamos más tiempo para compensar, pero mientras nos platican a quien y/o que festejamos sucede mucho del “show” en el que deberíamos participar y así esperamos que alguien más encuentre formulas, compruebe resultados para “innovar” 5 años después, estamos acostumbrados al riesgo que implica la inmovilidad y pagamos altos costos por ello durante decadas, pero somos incapaces de invertir en las tendencias del futuro en el momento de su gestación.

México cambia por que el mundo lo hace, es un proceso simbiótico, elementos nuevos como el recorte de presupuestos para campañas políticas obligarán a los medios tradicionales y a los partidos políticos a buscar nuevas formas de generar recursos y conseguir promoción, esperemos que los primeros re-descubran la utilidad de las nuevas tecnologías y reconozcan su potencial y los segundos no inunden las calles de desperdicios inorgánicos plagados de fotos y frases… en la combinación de elementos quizás encuentren la manera de utilizar los mundos virtuales como plataforma de encuesta y ensayo para asignar presupuestos promocionales a programas sociales que impulsen comunidades específicas en la realidad, quizás detecten también que millones de mexicanos hacemos vida digital todos los días independientemente del grado de virtualidad que alcanzamos, entre correos electrónicos, blogs, comunidades digitales, mensajes de texto y avatares en second life poco a poco todos contribuimos a formar bit por bit, píxel por píxel, una nueva era donde “México 2.0” comienza a cobrar forma y obtener dirección. La fiesta inicio hace rato ya, tu puedes participar, todo mundo esta invitado y no te la puedes perder.

Anuncios